Si tienes hijos, alguna vez te habrá pasado que al subirlos al coche no quieren ponerse el cinturón.

 

Lo mejor que puedes hacer es dar ejemplo y ser tú el primero en hacerlo, pues los niños casi siempre imitan nuestros actos. Pero puede que incluso viendo cómo lo haces,  tus hijos no quieran y se convierta en un calvario con “llantos y no quiero”.

 

Hay un método que te puede ser de gran ayuda: la técnica del huevo.

Cómo es necesario que sepan las consecuencias de no llevar abrochado el cinturón de seguridad, con esta historia verán con sus propios ojos qué ocurre si viajas en coche sin cinturón.

Para ello necesitaremos una caja y un huevo, que simbolizarán el vehículo y el niño.

Si ponemos el huevo suelto en la caja y la movemos el resultado es una tortilla, el huevo  se rompe y las cascarás se desparraman. Pero si al huevo le ponemos un esparadrapo, aun moviendo bruscamente la caja, el resultado es que el huevo no se romperá y quedará en perfecto estado.

 

Esta técnica puede ser impactante pero a lo mejor la próxima vez que te subas al coche con tu hijo, se ponga el cinturón él solo.

 

Fte. Heraldo.es